Inicio Noticias JPIC Justicia, Paz e Integridad de la Creación
   


Justicia, Paz e Integridad de la Creación

Dichosos los que tarbajan por la paz, porque se llamarán hijos de Dios. (Lc 5,9)

AMBIENTACIÓN

Pueden situar en el centro de la reunión un globo terráqueo o un mapa en el que sean visibles los cinco continentes y alrededor de éste se puede poner cinco velas encendidas, las cuales representan la luz que queremos mantener para la construcción de la paz. También, si es posible, acomoden en un lugar notorio alguna imagen de personajes que trabajaron o que actualmente están comprometidos en la lucha por la paz y la justicia social.

Al mismo tiempo, coloquen noticias de periódicos en los que se reflejen movimientos de grupos pacifistas o imágenes que manifiesten la urgencia de la paz.

INTRODUCCIÓN

El Día Escolar de la No-violencia y la Paz fue declarado por primera vez en 1964. Su objetivo es la educación en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los Derechos Humanos, la no-violencia y la paz. En este día, los colegios y centros educativos se convierten en instrumentos de paz y entendimiento entre personas de distinta formación, raza, cultura y religión.

También, en este día se conmemora la muerte del líder nacional y espiritual de la India: Mahatma Gandhi que el 30 de enero de 1948 fue asesinado a tiros por un fanático hinduista. Gandhi fue el que organizó a la India a la resistencia no violenta contra el colonialismo inglés y así consiguió la liberación de su patria: a través de un audaz proyecto de la No-Violencia.

El mensaje básico de este día es: «Amor universal, No-violencia y Paz. El Amor universal es mejor que el egoísmo, la No-violencia es mejor que la violencia y la Paz es mejor que la guerra». Esforcémonos, pues, en ser constructores de la paz es esta tierra de guerra.

HIMNO
BIENAVENTURANZAS DE LA NO VIOLENCIA Y LA PAZ


DICHOSAS las personas que no adoran el poder.
Dichosos los que tienen el amor como único poder.
DICHOSAS las personas que no imponen su razón por la fuerza.
Dichosos los que actúan con una ternura firme.
DICHOSAS las personas que no matan para vivir.
Dichosos los que están dispuestas a morir para generar vida.
DICHOSAS las personas que no buscan la justicia para su interés.
Dichosos los que tienen el interés en la justicia.
DICHOSAS las personas que no imponen la paz por la fuerza.
Dichosos los que ofrecen la fuerza de la paz.
DICHOSAS las personas que no usan la venganza.
Dichosos los que impulsan a la humanidad a perdonar.
DICHOSAS las personas no violentas porque poseerán la tierra.
Dichosos los constructores de paz y que viviendo en paz todo lo alegran con la paz.

SALMOS

Antífona 1: «La primera condición de la no violencia es la justicia expandida a todo territorio de la vida». Gandhi

ARMAS SIN “R”

Este es mi deseo:
que a todas las armas se les caiga la "r",
letra de retraso y de rencor.
No es cuestión de armarse,
sino de amarse.

Entonces,
cuando las armas pierdan
su aguijón de muerte,
cuando los fusiles disparen flores
y caramelos,
cuando los tanques se conviertan
en tractores,
y cuando no haya más bombas
que las del corazón…

Entonces,
cuando las guerras no sean contra el hombre,
sino contra el hambre,
cuando no se mate a los enemigos,
sino a la enemistad,
cuando no se fabrique más la muerte,
sino la vida,
cuando la única violencia sea del amor….

Entonces,
las puertas del paraíso volverán a abrirse,
el Reino de Dios será realidad
entre nosotros,
las Bienaventuranzas
empezarán a tener sentido
y alguna petición del Padrenuestro
ya no será necesaria.

«La no violencia es un instrumento al alcance de todos: niños, jóvenes o adultos, con tal que crean efectivamente en el Dios del Amor y extraigan de esa fe un amor igual para con todos». Gandhi


Antífona 2: «No se puede ser genuinamente no violento y permanecer pasivo ante las injusticias sociales». Gandhi

PAZ CON “N”

Lo malo no será
perder el tren de la Historia,
sino perder el Dios vivo
que viaja en ese tren.

El amor no es bueno
por ser mandamiento,
mas por ser amor.

No basta con dar pan,
hay que dar hambre.
No basta con que des el Evangelio:
has de abrir, con tu vida,
la pasión de comerlo.

PAZ,
PAN,
PAZ:
Con una «n» no más,
ya le has puesto sangre nueva
al corazón de la Paz.

La paz, como la rosa,
en cualquier clima,
sólo crece cuidada
y con espinas.

Si no tienes
demasiado,
podrás tener el Espíritu
y ser hermano,
hijo en el Hijo.

Entre tú y yo,
la distancia, yo.
Pero el puente, hermano,
nosotros dos.

No sé los nombres de todos,
pero me aprendo sus ojos,
y por sus ojos los llamo.
Esta es nuestra alternativa:
vivos o resucitados.
Pedro Casaldáliga

Antífona 3: «La no violencia tienes éxito solamente cuando tenemos una fe vivida en Dios» Gandhi.

ARTÍFECES DE LA PAZ

Señor, Dios de la paz,
Tu que creaste a los hombres para ser herederos de tu gloria,
Te bendecimos y agradecemos porque nos enviaste a Jesús,
tu hijo muy amado.
Tu hiciste de El, en el misterio de su Pascua,
el realizador de nuestra salvación,
la fuente de toda paz, el lazo de toda fraternidad.

Te agradecemos por los deseos,
esfuerzos y realizaciones que tu Espíritu de paz
suscitó en nuestros días,
para sustituir el odio por el amor,
la desconfianza por la comprensión,
la indiferencia por la solidaridad.

Abre todavía mas nuestro espíritu y nuestro corazón
para las exigencias concretas del amor
a todos nuestros hermanos,
para que seamos,
cada vez mas, artífices de la PAZ.

Acuérdate, oh Padre, de todos los que luchan,
sufren y mueren para el nacimiento de un
mundo mas fraterno.
Que para los hombres de todas las razas y lenguas
venga tu Reino de justicia, paz y amor. Amen.
Papa Pablo VI

LECTURA DEL EVANGELIO DE LUCAS

A ustedes que me escuchan yo les digo: Amen a sus enemigos, traten bien a los que los odian; bendigan a los que los maldicen, recen por los que los injurian. Al que te golpee en una mejilla, ofrécele la otra, al que te quite el manto no le niegues la túnica; da a todo el que te pide, al que te quite algo no se lo reclames. Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. Sean compasivos como es compasivo el Padre de ustedes. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados. Perdonen y serán perdonados. Den y se les dará: recibirán una medida generosa, apretada, sacudida y rebosante. Porque con la medida que ustedes midan serán medidos. (Lc 6,27-31. 36-39)

REFLEXIÓN DÍA LA NO-VIOLENCIA Y LA PAZ

[1] El ser humano tiende a imponerse sobre sus semejantes más débiles. ¿Será este su instinto natural? ¿O de qué otra forma se podría explicar este desorden? Algunos pensamos que el fruto prohibido en el Paraíso fue realmente el poder de dominación. Hobbes lo expresó muy bien cuando dijo: “homo, hominis lupus” (el ser humano es lobo para con su semejante). Esto hace que el conflicto se anide en cualquier ámbito donde se relacionen seres humanos. El dominio atraviesa los géneros, las edades, los trabajos, las instituciones... e incluso, la naturaleza misma, con el “ecocidio” (la traducción “dominarás la tierra”, debería traducirse como “custodiarás la tierra”).

[2] Ante la dominación caben varias posibilidades: resistir abiertamente, recurriendo a la violencia. Pero la violencia engendra violencia, en una espiral cresciente. Otra forma es huir o evadir al poderoso mientras se pueda. Otra, finalmente, es asumir o introyectar voluntariamente la sumisión impuesta. A veces preferimos luchar, antes de perder nuestros derechos o la dignidad humillada (“más vale morir de pie que vivir de rodillas”). Cada cual posee sus propios derechos, que los demás deben respetar. Por eso, alguien definió la paz como “el respeto al derecho ajeno.”

[3] Por otra parte, somos gregarios y nos necesitamos mutuamente, por lo que tenemos que vivir en colectividades. Para ello, las sociedades tratan de regular las pretensiones del poder: se delega en un Gobierno el monopolio de la fuerza y se acotan sus atribuciones mediante un marco legal que equilibre al poder, mediante contrapesos. La ambición de poder no se da sólo al interior de una colectividad, sino que alcanza también a las colectividades mismas –las conquistas o los intereses bélicos que las provocan–, donde el vencedor será el más fuerte, llegándose así a la formación de imperios poderosos. Por eso, la guerra ha existido siempre y ha sido motor de la historia. Pero al mismo tiempo, siempre la humanidad ha mantenido el anhelo de paz y la convicción de que ésta es posible. Por supuesto hay algunos sustitutos de la paz auténtica, tales como la “coexistencia pacífica”, “la paz de los sepulcros”, los equilibrios del poder, etc. El poder mejor constituido es el que no necesita exhibir su fuerza, porque ésta ya ha sido aceptada.

[4] “La no-violencia activa” es otra forma posible de manejar los conflictos, que está basada en el amor. Ha sido ensayada exitosamente por grandes figuras: Gandhi, Luther King, Doris Day, Lanza del Vasto… o Jesús mismo. Se trata de evidenciar claramente la propia vulnerabilidad, exponiendo la propia persona y soportando, incluso, represalias; pero al mismo tiempo, saber atacar la conciencia del adversario, de modo que éste pierda las vendas justificadoras de la agresión que provoca y se quede ante su agresividad pura, sin ocultamientos. El agresor espera que el agredido responda con violencia, o bien, que se deje intimidar. Pero ahora, el agredido no el recurre a la fuerza, incluso aunque poseyera otra mayor; pero tampoco se deja llevar por el miedo. Se guía por el ideal de Jesús: “ama a tu enemigo como a ti mismo”. El agresor, entonces, ya no sabe qué hacer. Jesús dijo que si un adversario te abofetea en la mejilla derecha (en esos casos, una bofetada suele darse con el dorso de la mano derecha, connotando desprecio), había que “poner la mejilla izquierda”, es decir, la que se da frontalmente, con la palma de la mano, y que es la que causa dolor físico. Jesús aconsejó esto con sus palabras; pero la forma la demostró con los hechos, cuando, durante su Pasión, un soldado lambiscón lo abofeteó para quedar bien con Caifás, el Sumo Sacerdote, quien interrogaba. Jesús no le devolvió la bofetada; pero tampoco se amainó, sino que atacó a la conciencia del soldado: “si hablé mal, demuéstramelo; pero si hablé bien, ¿por qué me pegas?”… y el soldado ya no le dio la bofetada en la mejilla izquierda, sino que guardó silencio, acaso bajando la cabeza. Otros ejemplos que Jesús puso serán la entrega de la túnica a quien pretendía sólo quitar el manto, evidenciando en la desnudez, el despojo. O llevarle dos mil pasos las armas al soldado romano, cuando ellos se atribuían el derecho de obligar un judío a caminar mil pasos solamente (Lc 6, 29-30: Mt 5, 39-41).

[5] Precisamente, en este día en que fue asesinado Mahatma Gandhi (1869-1948) la ONU lo declaró como el “Día de la No-Violencia y la Paz ”. Sus promotores son concientes de que para que haya paz en el mundo, hay que empezar enseñando y ensayando la “cultura de paz”, ya desde la escuela (cómo frenar ciertas prácticas, como el “bulling”, por ejemplo). Para esto, es importante entrenarse para el diálogo. Esta práctica consta fundamentalmente de dos acciones: escuchar y hablar. El primer momento es de escucha, lo cual es algo más que el mero oír o dejar hablar, mientras se va pensando cómo contradecir. Hay que tratar, incluso, de atender a lo “no-dicho”, lo que subyace ante palabras pronunciadas al calor de la discusión. Cuando se es capaz de esto, no puede menos que examinarse y reconocer la parte de culpa que a uno le toca. Luego viene el momento de hablar, de exponer la propia opinión. Entonces hay que hacerlo con firmeza, sin miedo, con claridad y oportunidad; pero siempre con amor. Si fuese posible, se termina denunciando la injusticia que la otra parte ocasionara con su postura inicial. Por tanto, en este día aprendamos a manejar nuestros conflictos en un clima de cultura de paz y de no violencia.

Al término de la reflexión se puede entonar en canto “Danos un Corazón” que aparece en el Anexo.

PRECES

Creyendo firmemente que la felicidad se encuentra en el camino que Jesús anuncia, creyendo firmemente que la felicidad se encuentra en la solidaridad con los empobrecidos y en el trabajo por la paz, oremos al Señor para tenga piedad de los que son víctimas de la guerra y de la violencia y por aquellos que la provocan. A cada invocación respondemos: Señor, impúlsanos a ser artífices de la paz.

  • Por los que tienen la vida destrozada a causa de la guerra y la violencia, por los que no ven ninguna esperanza en su futuro. Oremos.
  • Por los que sufren a causa de la opresión, las discriminaciones y la injusta distribución de la riqueza. Oremos
  • Por los gobernantes, los políticos, los militares; por todos los que tienen la responsabilidad de transformar la sociedad en un recinto de justicia y paz. Oremos
  • Por los que tienen el corazón endurecido y son incapaces de compadecerse del dolor de sus hermanos. Oremos
  • Por la Iglesia, por cada uno de los cristianos, llamados a ser mensajeros de la Buena Noticia de la paz. Oremos
  • Por todos los aquí presentes, para que seamos promotores y constructores de paz en nuestros apostolados. Oremos
  • Por todos los hombres y mujeres que luchan, sufren y mueren para el nacimiento de un mundo más fraterno, justo y pacífico. Oremos

GESTO DE PAZ

Jesús, el día de Pascua, se presentó en medio de sus discípulos y los saludó diciendo: "Paz a ustedes". Cada vez que celebramos la Eucaristía, antes de comulgar, hacemos un gesto de amistad y reconciliación mutua que nos recuerda nuestro compromiso con esa paz. Sería falso, darnos la paz y no trabajar para hacerla realidad en nuestra vida cotidiana y en la vida del mundo entero. Por eso hoy, con toda la intensidad, con toda la fe y con toda la esperanza, démonos fraternalmente la paz.

Si durante todo el encuentro han permanecido sentados, sería conveniente levantarse ahora para el gesto de paz y antes de orar con el Padrenuestro pueden hacer un círculo y tomarse de las manos.

PADRE NUESTRO

ORACIÓN

Danos tu Paz, danos, Señor, aquella paz que brota en plena lucha, como una flor de fuego; que rompe en plena noche, como un canto escondido. Danos la paz de los que andan siempre: desnudos de ventajas, vestidos por viento de esperanza. Aquella paz del pobre que ya ha vencido al miedo. Aquella paz del libre que no se aferra a la vida. Paz que se comparte en igualdad y sin violencia. Haznos, Señor, servidores de la paz, que acojamos la paz como fruto de nuestro esfuerzo y como don tuyo. Amén.

ANEXO

«Una revolución no violenta no es un programa para la toma del poder. Es un programa para la transformación de las relaciones, de modo tal que se desemboca en una transferencia pacífica del poder». Gandhi


DANOS UN CORAZÓN Adaptado



Gente nueva, luchando en esperanzas caminantes, sedientas de verdad. Gente nueva, sin frenos ni cadenas. Gente libre que exigen libertad.

Gente nueva, amando sin fronteras, por encima de razas y lugar. Gente nueva, al lado de los pobres, compartiendo con ellos techo y pan.

Animadores de JPIC en México:
Enrique Marroquín, Ernesto Mejía y Sabás C. García, cmff.


Descargar presentación

Última actualización el Lunes, 23 de Enero de 2012 12:01
 
Copyright © 2011 Confederación Interprovincial Claretiana de América Latina y el Caribe
Todos los Derechos Reservados   Comentarios y Sugerencias sobre este Sitio de Internet