Diario BÃblico: 28 de Enero
Hasta el viento y el lago le obedecen
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Primera lectura: 2 Sm 12, 1-7a.10-17
¡He pecado contra el Señor!
Salmo responsorial: 50
¡Oh Dios, crea en mà un corazón puro!
Evangelio Mc 4,35-41
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•••Aquel dÃa al atardecer, Jesús dijo a sus discÃpulos: -Pasemos a la otra orilla. "Ellos despidieron a la gente y lo recogieron en la barca tal como estaba; otras barcas lo acompañaban.
37 Se levantó un viento huracanado, las olas rompÃan contra la barca, que se estaba llenando de agua.
38 Él dormÃa en la popa sobre un cojÃn. Lo despertaron y le dijeron: -Maestro, ¿no te importa que naufraguemos?
39 Él se levantó, increpó al viento y ordenó al lago: -¡Calla, enmudece! El viento cesó y sobrevino una gran calma.
40 Y les dijo: -¿Por qué son tan cobardes? ¿Aún no tienen fe?
41 Llenos de temor se decÃan unos a otros: -¿Quién es éste, que hasta el viento y el lago le obedecen? •••
La barca es un lugar de enseñanza, un medio para marchar a un retiro espiritual, un puente hacia los territorios extranjeros y un lugar de encuentro con el Jesús vencedor de la muerte.
En el evangelio de Marcos hasta ahora los discÃpulos que le siguen lo han visto realizar acciones maravillosas de curación, de enseñanza y de solidaridad. Quedan aún más sorprendidas por el poder que él tiene para serenar los temores y las dudas de sus seguidores.
La borrasca repentina amenaza la barca, pero el mayor riesgo viene de sus tripulantes que se exaltan y no confÃan en Jesús. La barca, entonces, se les convierte a sus discÃpulos en desafÃo: o confÃan en el maestro o zozobran ante sus propios miedos. Los discÃpulos quedan sorprendidos por la capacidad de Jesús de someter las amenazas del viento huracanado y el mar agitado. Nosotros, nos sorprendemos por la actitud de los discÃpulos, quienes, después de un largo recorrido, aún no confÃan en Jesús y, menos aún le obedecen.
Si vamos a subirnos en esa barca llamada seguimiento de Jesús debemos aprender a obedecerle y a confiar en él; si no prenderemos las alarmas más por nuestros temores que por el peligro real de las amenazas.
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