Diario BÃblico: 26 de Enero
Y los envió por delante, de dos en dos
Primera lectura: 2 Tim 1,1-8 Refrescando la memoria de tu fe sincera
Salmo responsorial: 95 Contad las maravillas del Señor a todas las naciones
Evangelio: Â Lc 10,1-9:
•••Después de esto designó el Señor a otros setenta (y dos) y los envió por delante, de dos (en dos), a todas las ciudades y lugares adonde pensaba ir. 2 Les decÃa:  -La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los campos que envÃe trabajadores para su cosecha. 3 Vayan, que yo los envÃo como ovejas entre lobos. 4 No lleven bolsa ni alforja ni sandalias. Por el camino no saluden a nadie. 5 Cuando entren en una casa, digan primero: Paz a esta casa. 6 Si hay allà alguno digno de paz, la paz descansará sobre él. De lo contrario, la paz regresará a ustedes. 7 Quédense en esa casa, comiendo y bebiendo lo que haya; porque el trabajador tiene derecho a su salario. No vayan de casa en casa. 8 Si entran en una ciudad y los reciben, coman de lo que les sirvan. 9 Sanen a los enfermos que haya y digan a la gente: El reino de Dios ha llegado a ustedes •••
La misión de los setenta y dos discÃpulos representa la misión de la totalidad de los animadores cristianos.
Es un múltiplo de doce, el número de los que viven con Jesús, y como ellos están llamados a anunciar el evangelio. No obstante, su tarea principal es preparar la llegada de Jesús por medio de tres acciones claves: La disponibilidad, la paz y la sanación. La disponibilidad se manifiesta en no demorar el comienzo de la misión. Han tenido un tiempo considerable de preparación junto a Jesús. Conocen la experiencia de los Doce y no deben esperar más. Por eso abrevian el tiempo; simplifican el equipaje. Anuncian la paz, no la rivalidad con otros grupos religiosos o con otros partidos polÃticos. La paz es la condición fundamental para que se restablezca la justicia. Por último, operan la curación de todas las heridas, quebrantos, odios y alienaciones que amenazan esa paz que ellos anuncian. Sin la curación, sin la reparación del mal en cada persona, es muy difÃcil que el mensaje de Jesús eche raÃces y transforme esas existencias. ¿Cómo cultivamos nosotros La disponibilidad para la misión, el anuncio de la paz y los procesos de sanación e integración comunitaria y social? |